Enviado el: 15/12/2012 10:03 por Orfeo
La historia tiene su moraleja atípica, las cosas funciona la revés de como se planean, no se divide el mundo en buenos ni malos, y las buenas intenciones fracasan muchas veces. Además el monstruo se convierte en el único amigo del chico. El tejo va educando a golpes a Cónor quien deberá enfrentarse a sus propios monstruos para poder sentirse bien y ayudar a su madre. Una historia poco previsible que las ilustraciones de Jim Kay ennoblece dotándola del terror que debería tener pero dejandola exenta del miedo al conocer hoja a hoja los detalles.
Comentarios: 10 | karma: 30.53 | No me gusta
El secreto de la asistenta